GNU/Linux en el Aconcagua

Estimados integrantes y simpatizantes de la comunidad del software libre:

¡GNU/LINUX EN LA CIMA DE AMERICA!

SEBASTIÁN SATKE, reside en la ciudad de Mendoza, es guía de montaña y durante el verano trabaja en el Parque Provincial Aconcagua. Varias veces ha trepado hasta la cima del cerro. Lo más importante: es usuario de software libre.

Sebastián tuvo una idea: llevar una bandera Gnu-Linux a la cumbre… Y puso manos a la obra. Es así que al inicio de esta temporada ha subido a su base en Plaza Argentina con la bandera en su mochila. El momento de hacer cumbre depende de las condiciones climáticas y del trabajo que tenga el equipo apostado en la base. Y hoy, 5 de enero, acaba de anunciar que en este fin de semana se va para la cumbre.

Esta es la bandera:

GNU/Linux en el Aconcagua

Un agradecimiento a Guillermo Espertino, de Gráfica Libre (www.graficalibre.org), quien tomó a su cargo el diseño y la realización de la bandera.
__________

En http://videobin.org/+67c/6vf.html hay un breve vídeo (muy caserito, no hubo tiempo de editarlo) en el que Sebastián comenta su idea.

Si le quieren enviarle un mensaje, Sebastián está en Facebook http://www.facebook.com/sebastiansatke
Allí hay muchas fotos de sus andanzas por las alturas.

Quienes quieran curiosear el Cerro Aconcagua, sus rutas y sus paisajes (maravillas que muchos conocemos poco), encontrarán un excelente material en http://www.andeshandbook.org/cerro.asp?codigo=25 Esperamos tener pronto las fotos y las filmaciones.

Y mientras Sebastiián lleva la bandera a la cumbre,
nosotros, la comunidad,
a seguir bregando para que el uso del software libre
alcance las más altas cumbres.

 

https://lh5.googleusercontent.com/-uk__mVUwehg/UNe0Akt7pmI/AAAAAAAACeU/Ve8ntF69Yn8/s512/Bandera_GL.png

Caso Taringa! Debates sobre el delito que cometemos todos

El seminario “Copyright/Copyleft. Debates sobre la cultura libre y el acceso al conocimiento en la era digital” (Cat. Busaniche) y la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires invitan a debatir sobre el caso Taringa, una excusa para poner sobre la mesa las discusiones sobre la libertad de expresión y la circulación de bienes culturales en Internet, en tensión con las regulaciones cada vez más restrictivas de la propiedad intelectual.

El caso Taringa, actualmente en marcha en el fuero penal, obliga a revisar la legislación de propiedad intelectual argentina, considerada una de las más restrictivas del mundo. La charla abierta a todo público se realizará el jueves 26 de mayo, desde las 21hs, en el Aula 6 de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Sede Santiago del Estero 1029, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Para leer el artículo completo… Caso Taringa! en Fundación Vía Libre

Renovando la bitácora

Este es mi nuevo lugar desde el que seguiré compartiendo trabajo,  instantáneas de vida, alguna que otra foto, utopías, Software y Cultura Libre. Poco a poco iré subiendo material que fui acumulando durante tantos años para que quien lo necesite disponga de ellos.

De nada sirve dejar las cosas guardadas en un baúl cuando pueden ser compartidas.

Agradecida estaré por la difusión que puedan darle.

Bienvenidos a
“Demasiado alup… para ser cierto”
De una Susanita que devino en Mafalda

Yo… Euge!!!

Todos somos Taringa

Cuando las leyes obsoletas y poco adecuadas al Siglo XXI impiden la circulación del conocimiento y la cultura pasan cosas como estas. Dejo aquí un excelente artículo de Beatriz Busaniche para reflexionar.

¿Será de tomar conciencia de que las leyes deben actualizarse a las necesidades de nuestro tiempo?

http://www.vialibre.org.ar/2011/05/15/el-delito-que-cometemos-todos/

Buzz… cuando la privacidad deja de existir y nos saca la lengua

Estoy hace un buen rato ¿investigando? o mejor dicho, tratando de entender como funciona la nueva aplicación de Google: Buzz. La verdad es que del asombro al espanto solo hay un paso, demasiado corto en este caso. Desde el vamos considero que el uso de las llamadas redes sociales es algo que hay que tomar con mucho cuidado porque la información que volcamos en ella deja de estar dentro del ámbito de lo que podemos medianamente controlar (entiéndase este control como la preservación mínima de información personal irrelevante).

Estamos con Iris Fernández analizando algunas cosas que nos han llamado la atención. No se entiende muy bien como se configura, quienes pueden leer lo que uno escribe, como restringir la lectura a quienes uno no quiere llegar, cosas tan básicas como esas.

¿Alguien se puso a pensar en la cantidad de menores que, con la misma curiosidad que yo, aceptarán probar la herramienta y se verán expuestos a quien sabe qué de manera compulsiva? Yo adulta, no me di cuenta en qué momento, cegada por la propia curiosidad, acepté que “me siguieran” o “seguir” a otros.  Demás está decir que la palabra seguir ya suena feísima.

¿Hay alguna manera de saber hasta dónde llega esta herramienta? ¿Quién más estará leyendo lo que ahí publico? ¿Sólo mi lista de seguidores o también a los que yo sigo?

Más allá de las preguntas (cuyas respuestas no me interesan) quizás sea hora de cerrarle la puerta a estas “redes” que de sociales no tienen nada. Si Foucault viera esto se sentiría un tonto, su panóptico es una idea de niños comparado con lo que está pasando…

Desde la radio a galena a Internet

Mi 2009 terminó de manera poco común: todas mis cosas metidas en cajas, un contrato de alquiler recién firmado y mamá en casa. El 2010 comenzó de la mejor manera: desarmando cajas, apropiándome de un nuevo lugar y con mamá de apoyo logístico para no decaer. Es el tercer año que recibimos juntas y cada vez es más lindo e inolvidable.

La “Beba”, como le gusta que la llamen, no deja de sorprenderme con sus recuerdos. Hoy, a raíz de una charla que tuvimos con mi amigo Javier un par de días atrás, recordamos tres anécdotas de animales de la época en que vivían en Puerto Esperanza. La primera era de una araña que todos los días tejía su tela en la ventana del dormitorio. Mamá se maravillaba por la rutina del bicho para deslizarse, balancearse y dejarse caer hasta completarla. La segunda tenía como protagonista a una rata que entraba al alero de la casita por una de las ventilaciones y, al atarceder, corría de un lado al otro haciendo rodar una arandela sin otro motivo que hacerla rodar. La descubrieron una tarde entrando por el agujero usando la rama de un árbol que, justamente, llegaba hasta ahí. Pero la que no tiene parangón es la de los monos que, según lo contado por mi padre, robaban los choclos de una chacra de manera muy inteligente: dos ataban de a dos, se los colgaban al cuello y los sacaban del maizal.

Estos son algunos recuerdos de Beba, mi mamá, que nació en la época de la radio a galena y hoy las puedo contar a través de Internet algo que ella mira con asombro y trata de entender.

Soy feliz de tenerla conmigo y más feliz por verla disfrutar.

Mamá y yo

Mamá y yo - Foto tomada por mi cuñado Ezio Fantino