Una línea delgada

Muchas veces me puse a pensar en lo finita que es esta vida y en la manera en que la transcurrimos. En el devenir de los días, no hacemos mas que mostrarnos como las distintas partes que nos componen. Somos hijos, hermanos, trabajadores, enamorados, apasionados de lo que hacemos, observadores del pasar del otro, compañeros de lo efímero que es el tiempo.

En medio de todo eso: estamos.

En ese ESTAR, la historia se construye y devenimos en lo que somos.

Inmersos en todo eso vemos el transcurrir como sentados al cordón de la vereda y no entendemos por qué nuestra película tiene copyrigth. Sin embargo, no desistimos y, aún así, creemos…

(al menos yo, creo en mi)

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2 respuestas a Una línea delgada

  1. Marcos dijo:

    Excelente reflexión María Eugenia. Gracias!

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