Y sigue…

… emocionándome. Erizándome la piel con cada nota. Miles… y ese sonido como furtivo que atrapa y, voraz, no deja resquicio de la piel sin erizar. Y sí, lo escucho y pienso en vos…

Esta entrada fue publicada en Instantáneas. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *