Presentación

Tendría que abrir el cajoncito de madera para buscar esa palabra pero a estas horas de la noche no puedo. Demasiado alup… para ser cierto… es eso que te estás imaginando y no sólo eso sino más.

Alup era yo a los 20 años cuando comenzaba a estudiar para ser maestra y a convivir con la vorágine de la ciudad.
En una época era tan alup que me sacaba el delantal, naranja en ese entonces, para ponerme la camisa de grafa y salir corriendo a “La Pueyrredón”.

Muy alup soy todos los días con la sonrisa cómplice de mis peques que no dejan ni un instante de asombrarme con sus pensamientos que comienzan a ser palabra…

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